13/12/08

Tamil Nadu, tierra de templos y bigotes


Ver mapa más grande

Tamil Nadu ha sido la puerta de entrada en nuestra tercera incursión en el Subcontinente. Después de diez horas de vuelo desde París aterrizamos en Chennai, antigua Madrás, capital de la India dravidiana.

Una vez aterrizados en Chennai nos dispusimos a recoger las mochilas, fue en ese momento cuando nos dimos cuenta que habíamos vuelto a India, nos tuvimos que armar de paciencia para después de una hora recoger las bolsas.
Antes de enfrentarnos a Chennai cambiamos algo de dinero en la oficina de Thomas Cook en el aeropuerto, abierto 24h y con un cambio mucho peor que el de la ciudad.
Después de recaudar algunas rupias cogimos un Prepaid taxi (400 INR) desde el aeropuerto que nos llevó hasta nuestro hotel situado en Vepery. El hotel resultó ser en términos europeos un cuchitril, no así en términos indios. Lo de cuchitril se entiende si tenemos en cuenta los coleópteros que cohabitaban con nosotros en la habitación, la mugre que cubría las paredes y el cochambroso lavabo con ducha a cubos que nos permitieron más o menos asearnos. Además, gestionamos la reserva a través de Hostelbookers.com y una vez en recepción nos dimos cuenta que la reserva les sonaba a chino, aún así, tuvimos suerte y nos dieron una habitación. Ah, el hotel en cuestión se llama Melody, seguro que podéis encontrar mejores opciones por 990 INR la noche.

En la ciudad nos quedamos un par de noches, con una hubiese bastado. Durante el día que gastamos en la capital realizamos un City Tour (150 INR por persona) que nos hizo ver que era más provechoso invertir ese día en otros destinos como Mahaballipuram. Los puntos de interés son escasos y en muchas ocasiones éstos son completamente prescindibles, como podría ser el acuario o el centro de serpientes. Para los indios estos lugares pueden tener mucho interés pero en nuestro caso, y con todo el respeto del mundo hacia India, cualquier Aquopolis tiene mayor surtido de reptiles y peces.

No todo van a ser cosas prescindibles en Chennai, una de las cosas más interesantes de ser visitadas es el paseo de Marina Drive. Una playa inmensa donde los ciudadanos de esta gran urbe se relajan, los niños juegan y otros toman chai. En nuestro caso sólo tuvimos tiempo de bebernos un chai porque de repente el cielo comenzó a llorar dejándonos completamente empapados, es lo que tiene visitar esta ciudad en plena época de lluvias.

Llegó el momento de dejar Chennai y dirigirnos a Mahaballipuram, uno de los mejores recuerdos que tenemos de Tamil Nadu.
Mahaballipuram, también conocida por Mamallapuram, se encuentra a unos 50 kilómetros al sur de la capital Tamil. Nosotros optamos por utilizar el autobús público; desde el hotel nos dirigimos a primera hora de la mañana hacia la estación de autobuses estatales de Parry's Corner. Conviene tener en cuenta que en Chennai existen varias centrales de autobuses, hay que indicar claramente al Rickshaw que os deje en la estación interestatal/estatal y no en la local, a nosotros nos dejó en la local por suerte la interestatal se encuentra a escasos quinientos metros.
Existen autobuses directos, nosotros fuimos incapaces de saber desde donde partía este autobús, en India a pesar de hablar inglés muchas veces te sientes completamente perdido. Nosotros llegamos cogiendo el autobús PP19 a Covelong (22 INR) y de allí otro a Mahaballipuram (12 INR), en total un trayecto de dos horas. También, se puede coger uno dirección a Pondicherry pidiendo que pare en el cruce entre la carretera principal y la carretera secundaria hacia Mahaballipuram.

Mahaballipuram es una pequeña población de unos 15000 habitantes, tranquila y orientada a los turistas. ¿Qué ofrece?, tanto en la ciudad como en los alrededores se puede disfrutar de varios templos. El Shore Temple o templo de la orilla, la Rendición de Arjuna o los Cinco Radhas son un ejemplo de la arquitectura Pallava.


Además, también se puede disfrutar de un agradable paseo por la playa durante el que se puede observar la labor de los pescadores en sus barcas, en su mayoría destruidas después del Tsunami del 2004 y muchas de ellas restituidas por organizaciones no gubernamentales. El ritmo apacible y sosegado hace que se disfrute mucho de la estancia en Mahaballipuram.
Para acabar de enamorarnos de este enclave costero, tuvimos la inmensa fortuna de toparnos con diferentes grupos de escolares, todos ellos risueños, inocentes y deseosos de una sonrisa por nuestra parte, que sería del alma de India sin sus niños.


video

El Hotel donde nos alojamos fue el Greenwoods Beach Resort, todo un acierto; a tener en cuenta que ni está en la playa ni se trata de un resort. Pagamos 800 INR por una habitación con balcón, sin aire acondicionado y muy tranquila.


Además, el hotel dispone de un centro de terapias ayurvédicas regentado por el keralí Krishna Kumar. En este centro se puede disfrutar de diferentes tratamientos. Nosotros nos dimos un masaje que bien valió las 600 INR que pagamos por él.

En Mahaballipuram estuvimos dos días, en uno de ellos realizamos una escapada a Kanchipuram. Esta ciudad es conocida por sus templos y por ser uno de los mayores centros productivos de saris de seda. En el hotel contratamos un taxi por 1200 INR para realizar la excursión; los templos cierran de 12h a 16h y por lo tanto ir en autobús suponía un alto riesgo de no llegar a tiempo. Mutu fue nuestro conductor, nos llevó de manera segura a través de los 70kms que separan las dos ciudades, se tardan unas dos horas en recorrer esta distancia.
La ciudad dispone de cinco templos principales, todos ellos con las torres (gopurams) características de la arquitectura tamil.

Las excursiones organizadas también te llevan a ver un taller de confección de saris de seda, la intención no es solo que veas sino que compres. En nuestro caso Mutu nos llevó a un taller, vimos los telares, vimos los precios de los saris y nos fuimos. Uno de los motivos que nos llevó a no comprar fue que no sabíamos que manos habían confeccionado esos saris tan maravillosos, por desgracia la mano de obra infantil se encuentra tras la manufactura de la mayoría de estos saris que sólo ricas y famosas pueden vestir en India. La ONG RIDE gestiona diferentes escuelas y talleres donde se produce sin explotación infantil, si váis a Kanchipuram ellos pueden organizaros una visita a la ciudad y a los talleres, éstos sí limpios de manos infantiles.

Para llenar el estómago después de la jornada en Kanchipuram nos dirigimos al restaurante Saravana Bhavan. Por 50 INR comimos un bufé típicamente indio, con hoja de palmera como plato y las manos como cubiertos, toda una delicia.

Después del par de días en Mahaballipuram nos aventuramos a salir al encuentro de Sister Mary Stella en Gingee, pero esta historia se merece una entrada individual.

Tras la experiencia en Turinjipoondy nos dirigimos a la siguiente etapa en Tamil Nadu, Trichy. Desde Gingee cogimos un autobús hasta Villupuram y de allí otro hasta Trichy. Nos cobraron 90 INR por este trayecto, sinceramente creo que pagamos más de lo estipulado, precio de turista o más bien de pardillo.

Los trayectos por carretera son toda una experiencia, y en autobús se añade algún que otro componente adicional. Para recorrer ciento cincuenta kilómetros tardamos cuatro horas, se cumplió la media india de 30 km/h. El trayecto en autobús se veía amenizado por las películas made in Kollywood. Una sucesión de señores gorditos con bigote, parece ser el ideal de belleza masculina en estas contradas, liándose a mamporrazos y para acabar de liarla todas las secuencias a un volumen ensordecedor, solo deciros que nos pusimos tapones en los oídos y aún así escuchábamos la película perfectamente .

En Trichy nos alojamos en el hotel Guru, 825 INR. Este alojamiento se encuentra justo al lado de la estación de autobuses. A pesar de tener una estética occidental las habitaciones no se libran de servir de refugio para algún que otro bichito, para estos casos un zapatillazo, problema resuelto y cucarachilla fulminada. Comer en el restaurante es todo un acierto, buena comida, buen ambiente y buen precio.

Desde Trichy organizamos la excursión de un día a Tanjavur, también conocida como Tanjore. Contratamos un taxi, 1200 INR, para realizar la visita; también, se puede llegar en autobús o en tren de manera fácil. Las dos ciudades distan 65kms, nos pasamos dos horas para recorrer tan corta distancia, la carretera se encontraba anegada y llena de surcos. La ciudad alberga el mejor templo que pudimos ver en Tamil Nadu.


Ya de vuelta en Trichy visitamos el Rock Fort, a pesar de su nombre no es un fuerte sino un templo. El templo se haya ubicado en lo alto de una cima, las vistas son magníficas.

Por la tarde, a las 17:30h, cogimos el tren expreso Vaigai Express destino Madurai, 57 INR. Ésta es una buena opción para recorrer los 125kms que separan la tranquila Trichy de la caótica ciudad santa de Madurai. El tren invierte sólo 2 horas y media mientras que el autobús tarda más de cuatro horas.

Madurai es la culminación de todo viaje por Tamil Nadu, el templo de Meenakshi muestra todo el esplendor de sus torres al turista y a los miles de peregrinos que se agolpan a sus puertas.
Los hindúes rezan y realizan poojas para reclamar fortuna e invocar la protección de Shiva, ésta sí que es la verdadera espiritualidad de la India.
Los turistas que veníamos a disfrutar de la belleza externa del templo nos quedamos compuestos y sin vista, ¿por qué?, las obras de restauración tuvieron la culpa. Las torres estaban cubiertas por hojas de palma que hacían imposible intuir alguna de la figuras que adornan las diferentes gopurams del templo, que le vamos a hacer, la próxima vez tendremos en cuenta el calendario de restauraciones, ¡This is India!

Una curiosidad del Subcontinente. La India tecnológica también ha llegado a los templos, se pueden realizar e-poojas desde Internet, todo sea por ganar el favor de los dioses, ¡Om Shiva!

Como complemento al templo de Meenakshi se encuentran los mercados de Madurai que bien merecen una visita. Al norte del templo se encuentra el mercado de la ciudad, verduras y otros alimentos se despachan desde los puestos, las cebollas, pimientos, ajos y otras verduras se muestran con todo su colorido ante los ojos de compradores y turistas curiosos. Las herramientas de pesaje y el ambiente nos transportan a otras épocas, épocas pasadas en nuestra tierra pero aún presentes en este país.
A las afueras de la ciudad se ubica el mercado de las flores. Decenas de paradas, bien organizadas alrededor de un par de calles, venden las flores que después serán ofrecidas a los dioses. Un desenfreno de olores y colores lo inunda todo, la cámara no sabe donde enfocar.


Madurai dispone de una gran variedad de alojamientos, nosotros nos quedamos en el hotel Supreme, 1500 INR. Buen hotel aunque un poco caro, en la misma calle se pueden encontrar otros hospedajes con la misma calidad y menor precio. Con el Supreme se paga el precio de aparecer en la LonelyPlanet como opción altamente recomendada.

Es miércoles 26 de Noviembre de 2008, son las 21:30h acabamos de comprar el billete de avión para ir a Bombay el próximo lunes 1 de Diciembre, subimos a la habitación y ... Mumbai estalla, India se estremece y nosotros nos quedamos completamente desubicados y consternados, que hacer, hacia donde tirar.

5 comentarios:

Edu dijo...

Que bien, fantástico reportaje!

Las imágenes me traen muchos recuerdos. Me alegro que os gustara el Greenwoods :)

Por cierto sí que hay autobuses públicos que van directos a Mahabalipuram, Recuerdo bien ese trayecto porque la estación de buses central de Chennai es inmensa! De hecho la más grande de Asia.

No tuve tiempo de visitar Kanchipuram, a ver si la próxima vez tengo ocasión.

MªJosé dijo...

Ya habéis vuelto de la Índia???? y eso qe dijistéis de la adopción??? que era que ibais a adoptar a alguien allçí o que simplemente volvíamos a akel país!! que es como si fuera vuestro ya!

MªJosé dijo...

Bon Nadal parejaaa!!!!!
sí sí volveremos.. eso no lo dudéis.. para este año es difícil pero para el próximo seguramente!!.. jajajjaja
Que paséis una merecidas vacaciones voostros también y a seguir viajando vosotros que podéis... y seguid mostrándonos esos lugares tan bonitos y que incitan a ir!
Bexitusssssssssss

Edu dijo...

Que bonitas las fotos de Tanjavur, otro sitio que me quedó pendiente.

Lástima que no pudiérais ver todo el esplendor del templo de Madurai. Es uno de los templos que a mí más me impresionó.

Un abrazo, y felices fiestas!

vinesh dijo...

Your blog is very nice... i like your blog ....
Madurai Hotels